Una simple camiseta blanca de cuello en V,
un jean oscuro ajustado, algo caído,
unos Converse blancos y rotos,
una maleta cruzada que hace notar el descuido.
Una mirada profunda y con cierta suerte de melancolía,
una sonrisa sarcástica y una carcajada de complicidad,
desde adentro cierto temor y desconfianza hacía el mundo,
con miedos pasados que volvieron como fantasmas.
La noche y el azar le regalaron otra mirada,
la otra voz habló y comprendió,
el perdón llegó y descubrió...
el mayor sacrificio de amor.
Su voz... segura y llena de momentos,
sus matices y ritmos al hablar,
muestran su historia vivida,
y su visión en el horizonte.
Hoy su melancolía se convierte en suerte,
sus miedo en retos,
su descuido en sorpresa
y su confianza en sí… en armas.
Es hora de dejar todo atrás y volver a marchar.
Bogotá, enero 2010
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