Debo confesar que me da miedo volver amar.
Cuando te veo y siento ese amor que sientes por mi,
me veo como un estúpido que no se deja amar.
¿Será que me dejo amar, pero no me permito amar?
son juegos de palabras, pero tan diferentes.
Ser amado y ser amante... parece que me viene mejor ser amado.
El ser amado no tiene nada que perder, nada arriesga, solo dejarse amar.
Pero aquel que es amante… ese corre muchos riesgos y es perder el ser de su amor,
perder a su amado, es descubrirse como un amante sin sentido.
El sentido es la razón más profunda del ser, ese ser que tiene muchas razones,
Pero cuando le falta el amor, se enceguece y pierde de vista las otras razones.
¿Acaso el amor es el que permite ver?
Que locura sería viajar sin brújula,
por eso te grito a tu oído…
no te permitas viajar sin amor,
quien viaja sin amor, pierde la razón.
Bogotá enero 6 de 2011

No hay comentarios:
Publicar un comentario