miércoles, 8 de diciembre de 2010

¡SI! quiero




Debo confesar que en ciertos momentos se me cruzan los cables, parece que la obsesión se apoderara de mí con ciertos temas. Estoy en uno de esos con mi querido y amado Nietzsche.

He estado todo el día pensando en unos acontecimientos muy dolorosos que viví, debo confesar que en su momento juré que el mundo se iba acabar, es mas pensé que todo se había acabado, esas circunstancias partieron mi vida y mis proyectos, juré que mi corta vida había sido un fracaso.

Las decisiones fueron en su momento atacadas por algunos y apoyadas por otros, pero, en ciertos momentos eran cobardes. Jamás pensé que esas decisiones me llevaran a transitar caminos desconocidos para mí y que me hicieron vibrar en un ‘fa sostenido mayor’ (aquí entre nos, es mi acorde preferido cuando tocaba la guitarra, esa que se extravió en Nueva York), esos nuevos caminos me hicieron descubrir un mundo que llenó mi vida y que nunca habría pasado, si esos momentos tan dolorosos no hubieran llegado a mi vida.

Emprendí el viaje más inquietante de todos, conocerme a mí mismo -suena ridículo pero no me conocía-, pero eso hice, me conocí y descubrí que era mejor de lo que yo creía de mí, que me creí muchas historias sobre quien era, pero, realmente no era yo. Hoy se quien soy y ese era una caricatura de quien soy.

Hoy ¡si! quiero vivir mi vida como llega, porque se que es lo mejor para mí, quiero aceptarla como es, y no gritar contra el mundo porque lo que me toca vivir. Yo decido como vivo eso que me toca vivir.

Cuando digo ¡si! a una situación en particular, digo ¡si! a mi existencia.

Hoy se que caminé como camello por el desierto, me enfrenté al dragón de oro, me convertí en león y hoy puedo jugar como un niño.

Narciso o no, me gusta pensar que es así, es mi propia verdad, no la de otros. ¿O será que se la robé a alguien?... de todos modos ninguna verdad, es totalmente verdad.

Bogotá diciembre 10 de 2010

No hay comentarios: