¿Cómo borrar de mi memoria ese último día?
el solo acordarme que al verte no te reconocí,
se vuelve una tortura que me pudre los recuerdos vividos.
Ya no te parecías a la imagen que tengo tuya,
espero no te hayas dado cuenta de eso.
Al regresar y acercarme a ti, lo hice muy despacio,
verte ahí, con una cruz entre tus manos,
que había sido puesta ahí contra tu voluntad, supongo,
y ese sonido que solo recuerda
el breve espacio entre nosotros y los de allá,
me hizo aterrizar muy fuerte en el significado de este momento.
No pude abrazarte, aunque mi alma lo deseaba.
Hablé por varios minutos sin parar y tu respiración
se volvía más suave, sé que me oías,
sé que ese último adiós fue de los dos.
Hoy sigo pensando en ese domingo…
Bogotá 2009
No hay comentarios:
Publicar un comentario