Se me cerró hoy el día, cuando creí que todo estaba bien,
la realidad cayó y me aplastó, como a un mal que hay que eliminar.
Yo no se quien soy, a veces creo saberlo y me doy cuenta que todo era una nueva mentira, la realidad era otra, una doble identidad me cubre, como si una le temiera a la otra, cual será la real, cual era mejor.
Dudo de ellos, los que me rodean, porque una vez me dañaron, pero yo me levanté y he alimentado mi semilla de odio a una vida la cual no me ayudo, sino que me destruyó por dentro y nadie sabe el dolor que llevo adentro porque logro ocultarlo, pensando que si lo conocieran, se irían de mi, como murciélagos a la luz del sol.
Bogotá, 23 de mayo de 1992.
No hay comentarios:
Publicar un comentario